679 934 888 aeunanue@gmail.com

¿Ansiedad o adicción a la comida?

  

¿Adicción? ¿Ansiedad? Muchas personas sienten que tienen adicción a la comida ¿verdad? Parece ser que es más apropiado hablar de “ansiedad o deseo intenso” por la comida que de “adicción”. Pero para muchos, esta última es la situación que realmente sienten. ¿Son diferentes?
En cuanto a la ansiedad, se da la siguiente definición:
Cuando se siente un fuerte deseo de comer un alimento y resulta muy difícil decir que no. Es algo muy habitual. Y además tiene una gran importancia porque puede estar estrechamente relacionado con el consumo excesivo de alimentos que se dan en la bulimia, la obesidad y en otros problemas de salud.
Existen diferentes teorías para explicar esta situación. Según algunos investigadores, existe un equilibrio fisiológico entre el lado sensorial de la comida y el lado psicológico de las emociones. Por ejemplo, algunas personas comen más carbohidratos para sentirse mejor anímicamente, y parece ser que esto es debido a que el cerebro produce más serotonina. Otras personas tienen más antojo hacia el chocolate, y esto podría ser por ciertas sustancias psicoactivas presentes en el chocolate, que son importantes reguladores del estado de ánimo y el apetito.
Cuando se trata de adicción, se refieren al consumo compulsivo e incontrolado de una sustancia y además, cuando no se puede conseguir, provoca mal humor e irritabilidad. Esta situación es habitual en personas que presentan un desequilibrio o problemas relacionados con la conducta alimentaria. Es por esto que muchos investigadores creen que existe una vía común en el cerebro responsable del placer que se obtiene a través de sustancias o alimentos.

Comer es un comportamiento complejo, en el que intervienen diferentes hormonas y sistemas de nuestro organismo. Casi todos los placeres (como la belleza, la música o el deporte) están relacionados con la dopamina, y lo mismo ocurre con el consumo de alimentos ricos en grasas. Es posible que el cerebro de algunas personas procese los estímulos relacionados con la comida de forma diferente. Y al final, el resultado de todo esto es el siguiente: tener o no la capacidad de mantener el control sobre la comida.
Pero también tenemos otro problema relacionado con nuestra actitud hacia la comida: el estrés. Cuando estamos en sintonía con las señales biológicas de nuestro cuerpo, comemos cuando tenemos hambre y dejamos de comer cuando estamos saciados. Pero otras personas, debido a factores emocionales o psicológicos, no responden a sus señales biológicas y pueden comer sin control. En estas situaciones, se recomienda analizar qué situaciones nos llevar a comer en exceso, para poder afrontarlas.

Y para finalizar, analizamos algunos alimentos que pueden ser beneficios en situaciones de estrés:
-Proteínas: las necesidades proteicas aumentan cuando hay estrés.
-Almendras: buen contenido de calcio, magnesio y potasio para lograr un equilibrio adecuado del sistema nervioso.
-Piñones: contienen una gran cantidad de vitamina B y ácidos grasos esenciales para el correcto funcionamiento del sistema nervioso.
-Garbanzos: contienen gran cantidad de proteínas, carbohidratos y vitamina B.
-Germen de trigo: ayuda a fortalecer el sistema nervioso, ya que es rico en proteínas, ácidos grasos insaturados, vitaminas y minerales.
-Vitamina C: muy adecuada cuando estamos estresados, no solo porque las necesidades de esta vitamina aumentan en estas situaciones, sino también porque esta vitamina estimula nuestras defensas.